February 2012
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Es normal, no?
Volvía a casa de trabajar, feliz porque estaba empezando una semana de licencia. Mientras trataba de no pisar baldosas flojas, sostener el paraguas correctamente y escribir en el celular, me pasó algo que no me pasa muy seguido, me vino un antojo terrible de Mantecol.
Si, Mantecol.
Y no, no me sirve cualquier otra cosa dulce ni nada que no sea específicamente Mantecol.
Entro al primer kiosco...