Don't
Susanita jamás

Hace un buen tiempo fuimos a mi primer cena con algunos de los amigos de mi novio y sus respectivas novias/esposas.

Mi idea de la noche era lo de siempre, sentarme por ahí sin hablar mucho, porque cuando recién conozco a las personas soy tímida. Cuando llegamos veo que por un lado estaban los hombres y en la mesa, cortando pan y aprontando algunas cosa para comer, las mujeres. Hasta ahí no me pareció nada raro a pesar de que ahora que lo pienso, nunca me pasó de ir a reuniones donde algunos sean parejas y estén ambos sexos tan definidamente separados.

A medida que iba pasando la noche, yo mantenía mi mejor cara de simpática y seguía sin hablar mucho. Claro, la charla interesante estaba donde el grupo de los hombres tecnología y similares. En el grupo de las mujeres los temas de conversación variaban entre el funcionamiento del lavarropas y como plancharle la camisa “al gordo” para que vaya a trabajar impecable. Para no ser tan jodida, me limite a escuchar con atención en vez de decir alguna de las cosas que realmente pensaba como por ejemplo, que a la primera vez que me pidieran planchar una camisa, seguramente la quemara de forma intencional (sin admitirlo, claro), para que nunca más se repitiera uno de esos pedidos.

Seguramente si dijera algo así, esas mujeres me hubieran tildado de bruja y me hubieran tirado en el fuego del parrillero.

Después de unas horas con ese tipo de conversaciones, se ve que a las novias/esposas les empezó a dar sueño y mientras ellos planeaban ponerse a jugar al truco, las chicas mostraban su cansancio y sus ganas de irse insistiendo en que era muy tarde, resoplando y durmiéndose en las sillas.

Ahí fue donde yo me empecé a preguntar si algo les impedía volver solas a sus casas o directamente si no hubiera sido mejor para ellas quedarse en la casa si sabían que la reunión se iba a extender hasta tarde. Qué necesidad de andar hinchando las pelotas si ellos están pasándola bien con sus amigos? Yo preferiría quedarme haciendo lo que se me de la gana ante de ir a un lugar al cual se que me voy a aburrir y terminar quedando como una rompe huevos.

De más está decir que ya he aclarado que a próximas reuniones con estas chicas prefiero no ir y dejar que el se divierta con sus amigos tranquilamente.

Será que yo no soy una Susanita, ni nunca lo seré. No sueño con tener muchos hijitos y un marido al que atender todo el tiempo. No quiero que mi vida sea solamente hablar de como plancharle la camisa a nadie, ni como hacer la comida que más le gusta para que lleve al trabajo.

Encima si lo llegás a decir out loud te miran mal, porque sos una mala novia/esposa, estás fallada, estas mal. No soporto a las Susanitas, realmente.

Y no dudo de que ellas no me soporten a mi.

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